¿Alguna vez te has despertado con las rodillas rígidas como si hubieran trabajado toda la noche? Tal vez subes las escaleras de tu casa y sientes que cada paso requiere más esfuerzo del que recordabas. Mientras el aroma del café recién hecho llena tu cocina cada mañana en México, esa molestia en las articulaciones te recuerda que el tiempo avanza. Imagina que ese ritual tan tuyo, esa taza que te acompaña desde siempre, pudiera convertirse en el aliado que te devuelva la ligereza que creías perdida. Muchos adultos mayores de 60 años en México viven esta realidad diaria. Las actividades que antes disfrutaban sin pensarlo ahora generan temor a una caída o a un dolor que no cede. Sin embargo, existe una forma sencilla de apoyar la movilidad desde dentro, aprovechando algo que ya haces cada día. Quédate conmigo porque lo que viene a continuación puede cambiar cómo te mueves en las próximas semanas. El Dilema de la Movilidad y el Desgaste Silencioso Con los años el cuerpo experimenta c...